Atrás dejó todo lo que duele, lo que dolió y lo que no me suma; atrás dejo la tristeza, la oscuridad, y voy a la luz de la mano de mi señor Jesús; atrás dejo las derrotas, las luchas insulsas, y las peleas absurdas; atrás dejo lo que no me enseña, lo que no me valora, y lo que no es para mi; atrás dejo un año que me destruyo por dentro, me llevo al lado más oscuro, pero me enseño que debo ser cada día mejor ser humano, y más persona; atrás dejo todos aquellos que me humillaron, hirieron, usaron y pisotearon el corazón, aquellos amigos y amores que hicieron parte de mi viaje llamado vida, que me vinieron a enseñar algo, y retornaron a sus caminos lejos de mi; atrás dejo el orgullo, el ego, la perfección, y me dedicare a ser una mujer feliz, a vivir el día a día con más amor, a no regalarle mi tiempo a cualquiera, y no hacer las cosas por compromiso porque cada día es un día menos, y mi tiempo a medida que pasan los años, es más valioso; atrás dejo el rencor por quienes me lastimaron, el odio, los malos pensamientos y malos deseos; atrás dejo lo turbio y perverso que me llevo al borde del abismo, abrazo lo bueno, y me ilusiona mi presente para una construcción de un mejor futuro; atrás dejo la enfermedad, la derrota, la depresión y la ansiedad; atrás dejo el síndrome de asia y abrazo la Diana que recuperará su vida y su salud, pero jamás dejaré atrás mi ser, lo intrínseco en mi, mi esencia buena y noble, y recibo todo lo bueno y agradezco lo malo de ante mano, porque sé que Dios, tiene lo mejor para mi en su reino eterno. Adiós 2022, no me harás falta y no te recordaré con amor, no es tu culpa, pero el destino lo quiso así. Gracias , te abrazo, te suelto, y te dejo ir.
sábado, 31 de diciembre de 2022
lunes, 5 de diciembre de 2022
Me pido perdón…
Querida Di:
Te escribo esta carta para decirte que aquí estoy, que soy tu yo del presente pidiéndote perdón, que entiendo que todas tus decisiones fueron desde la carencia y no desde el amor… Propio.
Te perdono, por haberme abierto una herida tan honda y profunda, por lastimarme dejando entrar en mi vida personas que nunca me quisieron y solo robaron mi energía y lo más bonito de mi. Te amo, eres maravillosa, dulce y honesta, llegará quien te ame con todo lo que eres y viene de adentro de ti, que es puro y real. Te pido perdón por juzgarte una y mil veces, cuando estuviste rota toda tu vida y solo buscabas un poquito de amor, te pido perdón por no lograr entenderte cuando solo yo lo podía hacerlo, nadie más, pero vales tanto, ayudaste a los demás cuando no podías hacerlo ni contigo misma. Por favor, perdónate, nada de lo que hiciste fue con mala intención, vivir no trae un manual de instrucciones, simplemente fuiste, y dejaste ser tu SER, y solo querías volar con las alas rotas, esperando un milagro.
Prometo…
No te vuelvo a soltar nunca más, no te vuelvo a juzgar, prometo abrazarte fuerte cada vez que quieras renunciar, prometo darte mi mano para que te levantes, prometo darte mi consuelo y apoyo cuando necesites llorar, sé que todo pasa por alguna razón y por algún motivo, pero en algún momento llegará la luz al final del camino y pasará el dolor, no te rindas, Dios nunca te abandono, quienes lo hicieron, jamás pudieron ver en ti ese brillo único que solo tú tienes, y ese amor qué solo tú puedes dar, no mires atrás, no luches con el pasado, simplemente deja ser y debes ser tú siempre, no lastimes a nadie con tus palabras, construye y deconstruye ideas que por mas que se vean buenas, no lo son para ti, vive cada segundo de tu vida y agradece por todo incluso por lo malo, eres libre y valiente porque Jesús te dio esa paz, una que sobrepasa todo entendimiento, llegarán personas hermosas con almas iguales a la tuya, sensibles, cálidas y honestas, almas que no se irán de tu lado y te amarán hasta el fin de su existencia. Te amo mi Di, gracias por ser siempre tu, y ser luz en medio de la oscuridad para muchas almas.
viernes, 11 de noviembre de 2022
Pronto…
jueves, 1 de septiembre de 2022
¿Cómo cerrar una herida que no para de sangrar?
Y la herida no cierra… Pero ella cada vez se siente más triste, más rota, no hay esperanzas, no hay forma que deje de sangrar. Cuantas personas en el mundo aborrecen sus cicatrices, ella solo sueña con verla cerrar, así quede enorme, necesita volver a volar y sus alas están rotas, y su herida en el pecho es gigante, el viento sola, y la lástima…
Su respiración es corta, lenta y frágil, aquel ser oscuro le enseño a tomar aire desde el estómago cuando caminar para ella se convertía en un reto, pero no le enseñó a cómo vivir sin él. Por los pasillos de las calles solas y vacías, ella está expectante de cuándo llegará el ángel del cielo para mover las aguas y poder meterse, aspira ser curada, pero el maestro le dice que todo lo tiene bajo control, que solo espere.
Mientras se derrama todo el interior de su pecho abierto, se debilita, grita, llora, pide auxilio, aquel hombre cruel la dejó en medio de la nada herida de muerte, su corazón está hecho polvo y para llenar el vacío necesita que Dios la restaure ¡Abba Padre!, clama ella ¡ayúdame!, no puedo más… Llévame de muerte a vida, límpiame, sáname, restaurame, no me dejes en agonía un día más.
martes, 23 de agosto de 2022
¿A dónde?
¿A dónde te llevaste mi pedazo de corazón que te entregué con tanto amor?…
¿A dónde quedaron nuestros sueños, planes y anhelos juntos?…
¿A dónde se fue el amor que decías tenerme?…
¿A dónde quedó mi felicidad y mi sonrisa?…
¿A dónde quedaron mis ganas de soñar y vivir?…
¿A dónde están los días que no me sentía tan rota?…
¿A dónde podré llevar los recuerdos y el vacío de mi alma?…
¿A dónde puedo ir a que sanen y restauren mis heridas con amor verdadero?…
¿A dónde se habrá ido el amor de mi vida que no llega?…
¿A dónde estará?…
lunes, 22 de agosto de 2022
Un ángel llora…
Ella sigue creyendo en el amor, así tenga una profunda herida que le sangra, ha dado todo de ella, a pesar de su imperfección.
Sigue cruzando muros, sentándose a la orilla del mar a ver las estrellas titilar, esperando que llegue pronto su estrella fugaz para pedir un deseo, pero pasan los días y su alma sigue entristecida, contrista, rota, y su corazón no para de sangrar ¿cuándo llegará el día que este ángel pare de llorar?… Ella solo espera en el frío de la oscuridad a que llegue su fin, o su anhelado milagro.
A lo lejos, en medio de la oscuridad, sigue viendo un rayo de luz, y una señal divina le susurra que viene en camino la respuesta a su más deseada petición: despertar sin ese dolor, sin ese recuerdo que le desgarra como puñales el alma, que la lastima en lo más profundo de su ser porque ella merece paz, lleva consigo un dolor incalculable, que solo destruye sus ilusiones, la vida le pesa, y quiere volver a volar libre, y sin ataduras del pasado, pronto el padre romperá sus caderas y regresara el brillo de sus ojos y su hermosa sonrisa, que ese ser oscuro le robó.
sábado, 20 de agosto de 2022
Ojalá…
Ojalá ella pueda sanar pronto sus alas rotas, y pueda volver a volar…
Ojalá llegue a su vida, el calor sincero, a través de un abrazo de un amor verdadero…
Ojalá cuando vuelta a latir fuerte su corazón, no sea por ataques de pánico sino de emoción porque la vida le sonríe…
Ojalá su sonrisa, nunca vuelva a ser empañada con lágrimas de desamor…
Ojalá lleguen amigos maravillosos, que la sostengan en los malos momentos y nunca la abandonen…
Ojalá sus ojos brillen, cuando llegue a su vida la paz que tanto busca…
Ojalá nunca vuelva a tropezarse con seres oscuros que quieran opacar su luz…
Ojalá nunca vuelvan a cruzarse en su camino, personas indolentes y heridas que solo dañan y lastiman…
Ojalá las manos que lleguen a su vida, jamás la suelten y la acompañen en todo momento a recorrer su camino…
Ojalá conozca un amor puro, leal, honesto y sincero que jamás la vaya a lastimar…
Ojalá nunca tenga que volver a ser fuerte, con heridas que le causan personas sin corazón…
Ojalá en su rostro, las únicas lagrimas que corran, sean de felicidad…
Ojalá solo reciba del mismo amor que ella siempre ha dado…
Ojalá, sea feliz, ella se lo merece ♥️
jueves, 11 de agosto de 2022
¿Qué necesidad había?…
Qué necesidad había de lastimarme, de usar tu corazón roto para herirme, qué necesidad había de darle brillo a mis ojos, para luego llenarlos de lagrimas.
Qué necesidad había, de construir un paraíso en medio de mentiras, pintar nubes en cielos rotos y llenos de tormentas, qué necesidad había de poner color a donde solo había oscuridad.
Qué necesidad había, de inventarse un amor pasajero, inexistente y falso, solo para llenar un vacío que sabes que jamás llenarías, que necesidad había, de prometer sueños donde solo habían pesadillas.
Qué necesidad había, de enamorarla para no amarla, cuando sabías que jamás lo harías y solo la ibas a dejar vacía y rota.
Qué necesidad había, si al final tus fantasmas del pasado siempre fueron más importantes que el amor que ella te daba, si en tu corazón nunca hubo un brote de dulzura hacia ella, y solo en sus besos anhelabas los de otra persona.
Qué necesidad había, de hablar de sueños, hijos, un hogar y una familia, cuando solo para ti el nombre de niña para tus hijas, era el de aquella mujer del pasado.
Qué necesidad había, de destruirla hasta dejarla como alma en pena, sin poder respirar, ni poder moverse, porque el dolor de su alma la tenía muerta en vida.
Qué necesidad había de usarla para cumplir todos tus antojos, sentirte menos solo y menos miserable al lado de aquel ángel que Dios te había enviado para curarte, si al final, así es como ella transitaba el dolor que le causabas a tu lado, callada, y siempre mirándote con dulzura y ojos de verdadero amor, ella cargó con tus penas, tus heridas te las curo, y te dio sus alas para que volaras, pero luego te fuiste sin ninguna piedad, a seguir buscando ese cielo quebrado y lúgubre, porque la luz pura y brillante de ella, te encandelillaba los ojos.
No pudiste con tanto amor que Miau te daba, solo vivías del dolor y de las migajas de la dama oscura, la mujer de la luz que te extendió sus brazos y te daba felicidad, no era lo que te hacía feliz, tu paz brotaba del desamor y desprecio de aquella mujer lúgubre, que jamás te amo como te amo Diana…
¡Pero que necesidad había!, simplemente… Perdiste un diamante, por estar buscando piedras.
jueves, 14 de julio de 2022
¿Dónde está Miau?
Arrastrándose y sin poder aún moverse, sigue ella recorriendo pasos a pesar de tener las alas rotas. Quiso dárselas a aquel que le juro amor eterno, y simplemente se las robó, le corto una a una sus plumas con un puñal, y luego la abandono a su suerte para que se desangrara y muriera lento. Cada palabra de desamor, de indiferencia, abandono e infidelidades, eran más amargas que la hiel y más dolorosas que mil puñales en el alma.
En el desierto, sin agua, con mucho calor de día, y de noche con profundas heladas, yace ella tirada sobre la arena sin poder caminar ni poder moverse, cada vez que se levanta y pone un pie en el suelo, cae en arenas movedizas que la hunden hasta ahogarla, pero ella se resiste y pelea. Dios envío su ángel guardián, el solo observa hasta escuchar instrucciones de Papá Dios de no permitir que sea consumida por el espesor de la tierra y el peso de sol sobre su rostro.
¡Pobre mi niña!, dice el ángel consternado de ver cómo ella se arrastra llena de heridas por todo su cuerpo y clama a Dios por pronta ayuda, ¡rescátame señor!, dice ella entre sollozos y lágrimas que ya son pocas y casi no tiene de lo mucho que ha derramado, no hay esperanzas por el momento para ella.
En esta historia real y tan descarnada, solo espera su milagro, que Dios arranque de su corazón el dolor que le ocasionó ese ser tan despiadado y maquiavélico que la destruyó y abandonó a su suerte, necesita salir del hueco en el que la hundió y volver a florecer de nuevo con hermosas y nuevas alas, Dios pronto le dará la orden al ángel que la saque del lodo cenagoso.
¡Señor!, pregunta el ángel, no la veo, ¿qué debo hacer?… ¿dónde está miau?, pregunta de nuevo el ángel a Dios, pero Dios responde: miau no existe, a miau la mataron en vida aquel hombre sin corazón.
miércoles, 1 de junio de 2022
Después de un gran dolor, llega un gran aprendizaje
Todos vivimos una mentira alguna vez, todos encontramos una relación que nos hace sentir vivos y al final, todo se derrumba.
Regreso de nuevo con la misma historia; una persona que me rompió por dentro, alguien que solo quería curar sus heridas a costa de lastimarme profundamente sin el más mínimo remordimiento porque jamás me quiso ni un poquito. Pero descubrí que no podía vivir desde la victimización, que debía entender porque y para que estaba viviendo esta dolorosa experiencia. Debía encontrar el aprendizaje, Dios y la vida me estaban hablando claro.
Durante meses creí que era una “pobre mujer lastimada”, que habían abandonado, jugado conmigo y destruido sin compasión, y quizás fue así, pero eso ya es decisión de cada cuál y cada quien rendirá cuentas de sus acciones. Con el tiempo Dios, empezó a trabajar en mí y develarme cosas increíbles, EL trae a tu vida ciertas personas para aterrizarte, madurarte, enseñarte y reconvertirte. A pesar de la dolorosa enfermedad que padecí por años, y de la que estoy mucho mejor, no había entendido nada, tenía el corazón muy duro y tenía que tocar fondo para entender.
Los duelos, las rupturas, el desamor y grandes pérdidas materiales y humanas, nos deben llevar a la reflexión ¿que estoy haciendo mal?, ¿por qué la vida me puso acá bajo esta situación tan dolorosa?, ¿que debo aprender?, porque siempre que vivimos algo decimos “Dios ¡por qué a mí!”, y no vemos la viga de nuestro propio ojo. Tenía dos caminos, seguir victimizándome, o aprender de la situación, decidí aprender y no quedarme en el pasado ni en el dolor.
Por años creí que era muy inteligente, que me las sabía todas y que era dueña de la razón; me estresaba por bobadas, era sicorrogida, estricta y nada se podía salir de mi control, todo tenía que ser perfecto a mi al rededor, nadie podía llegar tarde (aunque es una muy mala costumbre en latinoamérica), y no me gustaba mucho que me abrazaran y dieran excesivo amor. Al vivir un momento de dolor tan grande este año, donde la vida que había planeado al lado de alguien más se había roto y me quedé sin piso, reflexione porque se repetirán ciertos patrones emocionales en mi vida, y porque atraía las mismas personas a mi vida, igual de inestables como yo, porque permitía infidelidades, mentiras, indiferencia, abandono, irrespeto, falta de amor, interés y apoyo, y mil cosas más, porque no estaba trabajando en mi, en mi interior, en mi amor propio y en sanar, buscando afuera lo que debía trabajar en mi. Estaba herida por la muerte de mi padre, la enfermedad que padecí por vanidad, por mis fracasos amorosos y porque no quería reconocer que debía cambiar y mejorar para poderme liberar de esos fantasmas para poder ser feliz conmigo misma; el amor empieza por Dios, a través de ti.
Aprendí a transitar estos meses por el dolor con la ayuda de Dios, amigos, libros, videos de ayuda, terapia y mi familia, pero a la vez, a cambiar, a empezar a verme en el espejo y ver lo valiosa que soy, y que así como busco alguien con mis mismos valores, yo debo ser ese alguien que una persona busca; empecé a interiorizar, a escribir que estaba mal en mí que repetidamente me decían, a calmarme y a ver todo con detenimiento, a disfrutar el amanecer y el sonido de los pajaritos, a agradecer la vida así estuviera doliendo demasiado, y a crecer espiritualmente como mujer, madre, amiga, hija, futura esposa y ser humano, pero sobre todo, a callar menos y escuchar más. Estoy preparándome para la persona que Dios tiene para mi, que nunca se irá, y jamás soltará mi mano, que me perdonara si me equivoco, y jamás me lastimará ni engañará con otras personas, ni yo a él, pero sobretodo, será un hijo de Dios, obediente y temeroso de su palabra.
La dicha del Perdón: (Salmo 32).
Decidí aprender en medio del dolor que me causó el abandono de esa persona, (el sabrá cuáles fueron sus errores y estarán en su conciencia por el inmenso daño que me causó), no soy quien para juzgarlo porque yo también tuve fallas y errores. Tome la decisión de perdonar y pasar la página con mucha dificultad, deseo que todas estas experiencias también le hagan ver que debe mejorar y que debe cambiar para que no vaya a herir a nadie más, que empiece por el, a sanar sus heridas emocionales para que no hiera a nadie más con sus pedazos rotos, que no busque afuera en una relación o en el sexo, lo que debe sanar por dentro primero; te perdono, te pido perdón si en algún momento hice algo que te lastimó, no me debes nada, no te debo nada, te bendigo, te suelto y te dejo ir, espero seas feliz y encuentres alguien que te ame más de lo que te amé yo, que no le hagas lo que me hiciste a mí, que te apoye incondicionalmente como lo hice yo, y ojalá esas mujeres que les das like en redes, quienes buscas desesperadamente para llenar tu vacío y soledad, y a quienes les escribes poemas, estén a tu lado cuando te enfermes, estés solo, no tengas dinero y lleguen los fracasos y los años, que nadie pisotee ni destruya nunca tu autoestima ni tu amor sincero, que no te sean infiel porque las infidelidades causan traumas difíciles de superar y un dolor inexplicable, te deseo que seas feliz. Adiós, buen viento, y buena mar.
A Dios le doy gracias por abrirme los ojos con esta amarga experiencia, por permitirme ser humilde, reconocer mis errores, y entender que no siempre todo sale como queremos, que debemos ser pacientes y maduros en medio de las pruebas, le agradezco por que me espero por meses a que regresara a su redil, a sus caminos y me llevo de nuevo a cumplir su propósito, porque sé que jamás seré perfecta, que me equivocaré una y mil veces, pero que al final soy quien soy, gracias a las cicatrices que me han dejado estas heridas de guerra. Agradezco a mi familia, y personas que me han apoyado y aconsejado en este doloroso proceso, a los que se quedaron a pesar que no soy una persona fácil y a veces de mal humor, a los que nunca me abandonaron a pesar de mis fallas, a los que vendrán los recibo y espero con amor, y a los que se fueron, agradezco las enseñanzas así hayan sido tan crueles y despiadadas. Aún no estoy del otro lado, aún hay mucho dolor y recuerdos que atormentan, mucho por superar, mucho por sanar, pero sé que cada día, es un nuevo comienzo y una oportunidad para ser feliz, me amo, me abrazo, me siento muy orgullosa de mi, de la maravillosa mujer que soy y que puedo llegar a ser con cada enseñanza. Si estás pasando por un momento de dolor, úsalo como tú gasolina, se resiliente y examínate que te está queriendo decir Dios y la vida con tu situación, mejora, cambia, no te victimices, aprende y sigue adelante. Te abrazo con mucho amor. Di.
*Mira lo que dijo Jesús: “aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón”. Mateo 11:29.
