jueves, 18 de agosto de 2016

DAÑO COLATERAL - BLOG 6

Poco a poco todo pasa, aprendemos lecciones, a ser más felices y valorar lo afortunados que somos con todo lo que Dios nos da. Sentir paz en el corazón después de una pérdida, una ruptura o alguna otra circunstancia, es el momento que tanto deseamos por mucho tiempo. Debemos empezar a manejar nuestras emociones, permitirnos sentir y ser menos racionales, sentir que somos seres creados por Dios inteligentes, capaces y con derecho a ser felices. Manejar nuestras emociones es difícil, empezar por creernos el cuento que en nosotros esta controlar nuestros sentimientos no es fácil, pero es importante resetearnos y cambiar en chip, dejar de pensar en culpar de mi desgracia al otro y que los demás nos dañan, no debemos permitir que nadie nos lastime Xq todo lo que siento yo lo causo. 

A veces cuando creemos amar a alguien y se va, sentimos que se acaba el mundo, al igual que la pérdida de un ser querido, pero debemos programarnos a sentir por nosotros mismos, el amor está en mi Xq Jesus me amo en la cruz, la felicidad está en mi y el cambio de mi actitud en mi, si empiezo a trabajar en no seguir sintiéndome miserable, que soy un ser capaz de despertar amor, admiración y entre otros, empezare a aumentar mi autoestima, sentiré felicidad y eso liberará endorfinas, se aumentará la producción de de serotonina, habrá paz y tranquilidad y empezaras a experimentar que nada de afuera tiene porque afectarte, que todo está en ti y la actitud que tengas frente a cada circunstancia, sea cual sea. 

Empezamos a trabajar en nuestras metas, objetivos y propósitos, a acercarnos a Dios por medio de Jesus que el todo lo puede y restaura nuestro corazón herido, a dejar de victimizarnos por lo que nos hacen los demás y empezar a trabajar en mí para que nada me afecte, aprender a caminar en la lluvia, a sentir el sol en todo su esplendor, a aprender a soltar y dejar los apegos sentimentales, porque el amor es circunstancial, un día amamos, otro no y nada es para siempre.

Por lo tanto, no puede existir daño colateral en las relaciones, tú eliges si eres feliz, o vas a seguir llorando toda la vida por alguien que ya no es para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario