domingo, 14 de agosto de 2016

CULPABILIDAD VS ¿SOY CULPABLE? - BLOG 3

No, no es lo mismo sentir culpabilidad a sentirme culpable, son dos cosas distintas. La culpabilidad es ese sentimiento de haber hecho algo indebido, algo que no debió pasar, un impulso, una mala acción de mi parte, un remordimiento. Siento culpabilidad, pero si no existe un perdón genuino de mi parte, jamás podre avanzar.

Dije palabras hirientes, tire a matar, pero estoy en el aquí y en el ahora. Michel Brown en el libro “El proceso de la presencia”, habla que el Proceso de la Presencia (valga la redundancia) permite a cualquier persona vivenciar el poder de su presencia interior. Vivir en el pasado, fue el detonante en mi anterior relación, no vivía el ahora, el presente, ese regalo maravilloso de Dios, me victimizaba y creía que pobre de mí porque me engañaste, cuando en realidad había sido un antecedente claro esa infidelidad, su falta de amor. Si alguien me engaña, me maltrata y me hiere ¿Por qué regreso con él?, porque evidencio mi falta de carácter, autoestima y amor propio justificando abusos. Todo se vuelve un círculo vicioso, tu pareja te miente, te engaña, porque en el pasado lo hizo y te es difícil confiar, entonces ¿Qué esperas para salirte de ahí? Debemos entender que nuestra vida actual, es el reflejo de lo que llevamos por dentro y es nuestro espejo. Yo fui permisiva porque creía que era amor, porque sentía dependencia, apego y no hallaba mi vida sin él, o mejor, aún estoy en ese proceso porque aún me duele.

Desde hace unos días para acá reaccione, quise ponerme en el lugar del otro, a analizar patrones de conducta de su parte y mías, que se repetían una y otra vez y concluí algo sorprendente. Era evidente mi falta de autoestima, mi necesidad de afecto y concebía que una vida perfecta y realizada era al lado de alguien; no significa que no siga anhelando ese alguien especial, pero ahora con otras reglas de juego claras de parte hacia mí misma y hacia él. Después de no soportar el pasado de esa persona y comprobar que todo iba a ser igual, sus infidelidades, mentiras y abandonarme por otra mujer se repetían una y otra vez, entendí todo, todo fue claro de un día para otro. @Covandongacoach apareció de la nada en mi canal de YouTube, en un mar de necesidades por encontrar una respuesta a este dolor, donde solo ponía frases en el buscador “como olvidar a mi ex”, martirizándome una y otra vez. Ella evidencio todo de mí, me mostro el espejo de mi vida, por qué día tras día buscaba evitar el dolor, a sufrir, y lo quería llenar con otras relaciones, hacer caso omiso al sufrimiento. Confieso que busque de cualquier modo poder apagar esta amargura, esta frustración y esta tristeza, me sentía asfixiada y ahogada tratando de buscar una salida, leí libros de Walter Riso, Cohelo, todo tipo de superación personal y hasta programación neurolingustica para olvidar a ese alguien. Es difícil aceptar que tu vida está destruida y reducida a cenizas por culpa de alguien que se fue y te abandono sin ningún remordimiento, pero el error estaba en mi por haber puesto en sus manos mi corazón codependiente, inmaduro y cicatrizado. Nunca me permití cerrar mis heridas, siempre deje que los demás lo hicieran, dejándome peores que las anteriores, repitiéndome la vida una y otra vez la misma película para que por fin entendiera que no debía frecuentar más ese patrón y aprender la lección, sentía infinita culpabilidad por no haber accedido a sus chantajes emocionales, al no haber hecho lo que me pedía a no dejarme manipular, creía que quizás por mi culpa siempre se iba a buscar otras mujeres, dándole poder y dominio sobre mi vida y autocontrol, cuando en realidad era mi culpa por permitírselo. Si yo sé quién es alguien, porque se evidencia y muestra su verdadera cara, ¿porque sigo con lo mismo por un poco de cariño? Ni Jesús en si infinita misericordia y sabiduría quiso darle migajas a la mujer sirofenicia, pero ese tema de permitir que recibamos migajas lo ahondare después.


No puedo culparme por lo que hace el otro, no puedo vivir por los demás, si alguien se va de tu lado al de otra persona, busca que pudo fallar, yo no lo hacía, me hacia la víctima y creía que era la pobre viejesita, que no lo merecía cuando permití una y mil veces que me atropellaran mis sentimientos por un poco de amor. El amor no se mendiga, si alguien te ama, te quiere ver crecer, te cela con moderación, no te coharta la libertad que hables con otras personas porque está seguro que lo amas y sabes que el amor que das es idóneo, único, si te ama te respeta, te cuida, no permite que entre otra persona a su corazón porque comprende que eres tan humana como él y es necesario hablar lo que no está encajando para poder avanzar, en el amor se dialoga, suena mucho a frase de cajón y quizás puedan pensar que estoy idealizando, pero realmente si no funciona el respeto, la confianza, el amor muere evidentemente. Por lo tanto, es normal sentir culpabilidad, porque si, a la hora del té, ofendemos, decimos malas palabras y queremos pagarle con la misma moneda, pero debemos entrar en el estado de la presencia, aprender a vivir el aquí y el ahora, dejar atrás los recuerdos y avanzar, romper ese círculo vicioso que si te vas me pierdes, pero vuelves y te perdono, no puedo seguir siendo cómplice o culpable de mi declive emocional, debo tomar decisiones dentro de mí, empezar por mí, amarme a mí, a buscar dentro de mí de la mano de Dios, restaurarme y evidenciar el dolor, vivirlo, para cuando llegue realmente una relación real, estar despojado de miedos, apegos culpabilidad y ahora pensar no en uno, si no en ambos. 

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